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Joseph Drouhin
Chablis 1er Cru53,46₣
50,78₣/ud (-5%)
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Joseph Drouhin
Chablis Grand Cru117,00₣
111,15₣/ud (-5%)
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Joseph Drouhin
Chablis Grand Cru117,19₣
111,33₣/ud (-5%)
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Mostrando 1 a 16 de 30
Comprar Vino de Joseph Drouhin
En Borgoña hay nombres que resuenan con la fuerza de la historia. Entre ellos, Joseph Drouhin ocupa un lugar privilegiado. Desde finales del siglo XIX, esta casa ha construido una reputación basada en la paciencia, el respeto por el terroir y una sensibilidad extraordinaria para interpretar los grandes viñedos de la región. Lo que comenzó como el sueño de un joven emprendedor se ha transformado, generación tras generación, en una de las firmas más influyentes y respetadas del panorama vitivinícola mundial.
La historia comienza en 1880, cuando Joseph Drouhin, originario de la región de Chablis, decidió establecerse en Beaune, el centro histórico del comercio de vinos de Borgoña. Allí fundó su propia casa con una ambición clara: elaborar vinos que reflejaran con precisión el carácter de cada viñedo. Desde el inicio apostó por una selección rigurosa de uvas y por un estilo de vinificación orientado a la elegancia y la pureza, una filosofía que marcaría el rumbo de la bodega durante más de un siglo.
Fue su hijo Maurice Drouhin quien consolidó el proyecto familiar. Con visión y determinación, comenzó a adquirir parcelas en algunos de los viñedos más prometedores de la región. En una época en la que muchas casas dependían únicamente de la compra de uvas, Maurice comprendió que la verdadera identidad del vino nacía en la viña. Bajo su dirección, el domaine se expandió progresivamente por la Côte de Beaune y la Côte de Nuits, sentando las bases de un patrimonio vitícola excepcional.
Hoy, la familia Drouhin cultiva cerca de cien hectáreas repartidas entre algunos de los climats de Borgoña más prestigiosos. Este extraordinario mosaico de parcelas representa uno de los mayores tesoros del mundo del vino. En Borgoña, pequeñas diferencias de suelo, orientación o altitud pueden transformar completamente el carácter de un vino. Para los Drouhin, estas variaciones no son obstáculos, sino la esencia misma de la grandeza del territorio.
Borgoña como un mosaico de sueños
Entre los viñedos más emblemáticos del domaine destaca Clos des Mouches, adquirido por la familia en la década de 1920. Este histórico viñedo de Beaune simboliza perfectamente la filosofía de Joseph Drouhin : un lugar capaz de producir tanto Chardonnay como Pinot Noir de extraordinaria complejidad. Con el paso del tiempo, el domaine ha incorporado también parcelas en denominaciones legendarias como Musigny, Clos de Vougeot, Corton-Charlemagne y Montrachet, cada una interpretada con un respeto absoluto por su identidad.
En Borgoña, la grandeza no se mide en tamaño, sino en precisión. Cada parcela exige decisiones distintas: desde el momento exacto de la vendimia hasta los detalles de la vinificación. El objetivo no es imponer un estilo uniforme, sino permitir que cada viñedo exprese su personalidad con claridad. En este arte de la interpretación, Joseph Drouhin ha demostrado una sensibilidad extraordinaria.
La viña como centro absoluto
Desde hace décadas, el trabajo en el viñedo constituye el auténtico corazón del domaine Joseph Drouhin. Mucho antes de que la viticultura sostenible se convirtiera en una tendencia global, la familia ya practicaba una agricultura profundamente respetuosa con el entorno. Hoy, sus viñas se cultivan siguiendo principios orgánicos y biodinámicos, buscando el equilibrio natural entre suelo, planta y ecosistema.
Cada parcela se trabaja manualmente y con una atención minuciosa al detalle: poda precisa, rendimientos moderados y vendimia manual. El objetivo es claro: obtener uvas que reflejen con pureza la identidad de cada terroir de Borgoña.
Tradición y precisión en la bodega
En la bodega, la filosofía de Joseph Drouhin es igualmente sobria y precisa. Las vinificaciones se adaptan cuidadosamente a cada parcela y a cada añada. La fermentación se realiza de forma natural y la crianza en barrica —siempre medida y equilibrada— busca acompañar el vino sin ocultar su origen.
No hay artificios ni modas pasajeras. Todo está orientado a preservar la autenticidad del viñedo. La elegancia característica de los vinos Joseph Drouhin nace precisamente de este equilibrio entre tradición, experiencia y sensibilidad.
Pioneros más allá de Borgoña
El espíritu visionario de la familia también se manifestó fuera de Francia. En la década de 1980, Robert Drouhin tomó una decisión audaz: explorar el potencial del Oregon para la Pinot Noir. Fascinado por la similitud climática con Borgoña, fundó Domaine Drouhin Oregon en las colinas de Dundee.
Con el tiempo, estos vinos se han convertido en una referencia del Pinot Noir de Oregon, demostrando que la filosofía de Joseph Drouhin puede adaptarse a otros paisajes sin perder su esencia.
El estilo Drouhin
Si hubiera que resumir el estilo de Joseph Drouhin en una sola palabra, sería elegancia. Sus vinos no buscan impresionar con potencia, sino cautivar con equilibrio, pureza y profundidad.
Pinot Noir de Borgoña delicados, de fruta precisa y textura sedosa. Chardonnay de Borgoña tensos y minerales, capaces de evolucionar con gracia durante décadas.
Abrir una botella de Joseph Drouhin es, en esencia, una forma de viajar al corazón de Borgoña. Una experiencia que revela por qué esta región sigue siendo una de las grandes cumbres del vino mundial.
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22,07₣
20,97₣/ud (-5%)
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43,41₣
41,24₣/ud (-5%)
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Comprar Vino de Joseph Drouhin
En Borgoña hay nombres que resuenan con la fuerza de la historia. Entre ellos, Joseph Drouhin ocupa un lugar privilegiado. Desde finales del siglo XIX, esta casa ha construido una reputación basada en la paciencia, el respeto por el terroir y una sensibilidad extraordinaria para interpretar los grandes viñedos de la región. Lo que comenzó como el sueño de un joven emprendedor se ha transformado, generación tras generación, en una de las firmas más influyentes y respetadas del panorama vitivinícola mundial.
La historia comienza en 1880, cuando Joseph Drouhin, originario de la región de Chablis, decidió establecerse en Beaune, el centro histórico del comercio de vinos de Borgoña. Allí fundó su propia casa con una ambición clara: elaborar vinos que reflejaran con precisión el carácter de cada viñedo. Desde el inicio apostó por una selección rigurosa de uvas y por un estilo de vinificación orientado a la elegancia y la pureza, una filosofía que marcaría el rumbo de la bodega durante más de un siglo.
Fue su hijo Maurice Drouhin quien consolidó el proyecto familiar. Con visión y determinación, comenzó a adquirir parcelas en algunos de los viñedos más prometedores de la región. En una época en la que muchas casas dependían únicamente de la compra de uvas, Maurice comprendió que la verdadera identidad del vino nacía en la viña. Bajo su dirección, el domaine se expandió progresivamente por la Côte de Beaune y la Côte de Nuits, sentando las bases de un patrimonio vitícola excepcional.
Hoy, la familia Drouhin cultiva cerca de cien hectáreas repartidas entre algunos de los climats de Borgoña más prestigiosos. Este extraordinario mosaico de parcelas representa uno de los mayores tesoros del mundo del vino. En Borgoña, pequeñas diferencias de suelo, orientación o altitud pueden transformar completamente el carácter de un vino. Para los Drouhin, estas variaciones no son obstáculos, sino la esencia misma de la grandeza del territorio.
Borgoña como un mosaico de sueños
Entre los viñedos más emblemáticos del domaine destaca Clos des Mouches, adquirido por la familia en la década de 1920. Este histórico viñedo de Beaune simboliza perfectamente la filosofía de Joseph Drouhin : un lugar capaz de producir tanto Chardonnay como Pinot Noir de extraordinaria complejidad. Con el paso del tiempo, el domaine ha incorporado también parcelas en denominaciones legendarias como Musigny, Clos de Vougeot, Corton-Charlemagne y Montrachet, cada una interpretada con un respeto absoluto por su identidad.
En Borgoña, la grandeza no se mide en tamaño, sino en precisión. Cada parcela exige decisiones distintas: desde el momento exacto de la vendimia hasta los detalles de la vinificación. El objetivo no es imponer un estilo uniforme, sino permitir que cada viñedo exprese su personalidad con claridad. En este arte de la interpretación, Joseph Drouhin ha demostrado una sensibilidad extraordinaria.
La viña como centro absoluto
Desde hace décadas, el trabajo en el viñedo constituye el auténtico corazón del domaine Joseph Drouhin. Mucho antes de que la viticultura sostenible se convirtiera en una tendencia global, la familia ya practicaba una agricultura profundamente respetuosa con el entorno. Hoy, sus viñas se cultivan siguiendo principios orgánicos y biodinámicos, buscando el equilibrio natural entre suelo, planta y ecosistema.
Cada parcela se trabaja manualmente y con una atención minuciosa al detalle: poda precisa, rendimientos moderados y vendimia manual. El objetivo es claro: obtener uvas que reflejen con pureza la identidad de cada terroir de Borgoña.
Tradición y precisión en la bodega
En la bodega, la filosofía de Joseph Drouhin es igualmente sobria y precisa. Las vinificaciones se adaptan cuidadosamente a cada parcela y a cada añada. La fermentación se realiza de forma natural y la crianza en barrica —siempre medida y equilibrada— busca acompañar el vino sin ocultar su origen.
No hay artificios ni modas pasajeras. Todo está orientado a preservar la autenticidad del viñedo. La elegancia característica de los vinos Joseph Drouhin nace precisamente de este equilibrio entre tradición, experiencia y sensibilidad.
Pioneros más allá de Borgoña
El espíritu visionario de la familia también se manifestó fuera de Francia. En la década de 1980, Robert Drouhin tomó una decisión audaz: explorar el potencial del Oregon para la Pinot Noir. Fascinado por la similitud climática con Borgoña, fundó Domaine Drouhin Oregon en las colinas de Dundee.
Con el tiempo, estos vinos se han convertido en una referencia del Pinot Noir de Oregon, demostrando que la filosofía de Joseph Drouhin puede adaptarse a otros paisajes sin perder su esencia.
El estilo Drouhin
Si hubiera que resumir el estilo de Joseph Drouhin en una sola palabra, sería elegancia. Sus vinos no buscan impresionar con potencia, sino cautivar con equilibrio, pureza y profundidad.
Pinot Noir de Borgoña delicados, de fruta precisa y textura sedosa. Chardonnay de Borgoña tensos y minerales, capaces de evolucionar con gracia durante décadas.
Abrir una botella de Joseph Drouhin es, en esencia, una forma de viajar al corazón de Borgoña. Una experiencia que revela por qué esta región sigue siendo una de las grandes cumbres del vino mundial.
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