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Domaine Bott Geyl
Crémant d'Alsace16,81₣
15,97₣/ud (-5%)
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Domaine Bott Geyl
Alsace Grand Cru42,94₣
40,80₣/ud (-5%)
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Comprar Vino de Domaine Bott Geyl
Bott-Geyl Alsace Métiss
En el corazón de Alsacia, protegido por los Vosgos y bañado por un clima seco y luminoso, Bott-Geyl ha construido una identidad basada en la pureza y el respeto absoluto por la tierra. Jean-Christophe Bott fue uno de los pioneros en apostar decididamente por la viticultura biodinámica en Alsacia, convencido de que solo así podía revelar la vibración mineral de sus suelos de granito y caliza. Esa determinación marcó el estilo de la casa: precisión, energía y autenticidad.
Bott-Geyl Alsace Métiss nace como un homenaje a la diversidad regional. Este vino blanco de Alsacia es un ensamblaje donde Riesling y Gewürztraminer dialogan con naturalidad, buscando equilibrio entre tensión y expresividad aromática. Las viñas, arraigadas en suelos pobres y pedregosos, ofrecen bajos rendimientos y una concentración elegante. Aquí no hay exuberancia fácil; hay carácter, definición y una clara impronta del terruño, lo que convierte a este vino alsaciano seco en una referencia de estilo contemporáneo.
Elaboración
En Bott-Geyl Alsace Métiss, la vendimia es manual, con estricta selección en viña. Las uvas se prensan suavemente y fermentan con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable y grandes fudres tradicionales. Esta combinación preserva la nitidez aromática y aporta profundidad sin marcar el vino con madera, respetando la identidad del vino biodinámico francés.
El vino permanece varios meses sobre sus lías finas, ganando textura y complejidad. No se buscan artificios: mínima intervención, filtrado ligero y embotellado respetuoso con el ritmo natural del vino. El resultado es un vino blanco seco y mineral, estructurado y vibrante, fiel reflejo del carácter de Bott-Geyl Alsace Métiss.
Sabor
En nariz Bott-Geyl Alsace Métiss se muestra expresivo pero afinado. Aparecen cítricos frescos —limón, pomelo— junto a manzana verde y pera crujiente. El Gewürztraminer aporta un matiz sutil de lichi y pétalos de rosa, siempre contenido. Todo envuelto en una clara sensación mineral, casi pedregosa, con un leve eco ahumado que define este vino blanco mineral de Alsacia.
En boca es seco y directo. La acidez, viva y precisa, tensa el conjunto y le da un perfil afilado. La textura, ligeramente envolvente por el trabajo sobre lías, equilibra esa energía lineal que recorre el paladar. Notas de lima, mandarina amarga y un delicado toque especiado desembocan en un final salino y persistente. Un vino blanco elegante y fresco, con nervio, identidad y una frescura que invita siempre a otro sorbo.
Bott-Geyl Crémant d'Alsace Extra Brut Paul-Edouard
Bott-Geyl nace de una profunda convicción familiar en el corazón de Alsacia, donde la tradición vitícola se entrelaza con una visión moderna y biodinámica. Jean-Christophe Bott quiso rendir homenaje a su bisabuelo Paul-Edouard elaborando un espumoso que capturara la esencia calcárea y luminosa de sus parcelas. La decisión fue valiente: apostar por un perfil Extra Brut en una región donde muchos buscan estilos más complacientes. Aquí no hay concesiones.
En Bott-Geyl Crémant d'Alsace Extra Brut Paul-Edouard, el ensamblaje de Pinot Blanc, Pinot Noir y Chardonnay, cultivados bajo estrictos principios de viticultura biodinámica, refleja suelos calcáreos y margosos que, bajo el clima continental alsaciano, conservan frescura y tensión natural. La denominación Crémant d’Alsace aporta tradición y rigor, pero Bott-Geyl imprime carácter propio: precisión, pureza y marcada mineralidad.
Elaboración
La vendimia manual garantiza racimos enteros y perfectamente equilibrados para la elaboración del Bott-Geyl Crémant d'Alsace Extra Brut Paul-Edouard. Tras un prensado suave, el mosto fermenta en depósitos de acero inoxidable para preservar la expresión nítida de la fruta. La segunda fermentación se realiza en botella siguiendo el método tradicional, con una crianza sobre lías de al menos 36 meses. Este prolongado reposo afina la burbuja, aporta textura cremosa y complejidad sin restar nervio.
El dosaje mínimo define su carácter Extra Brut, destacando su perfil seco, recto y vibrante. Cada degüelle se ejecuta con precisión para mantener intacta la energía natural del vino y su identidad como espumoso francés de alta gama.
Sabor
En copa, el Bott-Geyl Crémant d'Alsace Extra Brut Paul-Edouard muestra un amarillo pajizo brillante atravesado por un perlage finísimo y persistente. La nariz es pura y precisa: lima fresca, piel de limón, manzana verde crujiente y pera blanca, acompañadas por un delicado recuerdo de brioche y almendra tostada. En boca, entra con tensión y verticalidad, marcada por una acidez firme que define su estilo seco y mineral. La burbuja es cremosa pero vibrante, sosteniendo una fruta limpia y una impronta calcárea muy presente. El final es largo, salino y elegante, con ecos cítricos y un sutil matiz de pan recién horneado.
Un Crémant d’Alsace de perfil atlético y refinado, ideal como aperitivo gastronómico o para acompañar ostras, mariscos y cocina mediterránea contemporánea.
Bott-Geyl Muscat d'Alsace Les Éléments
Bott-Geyl Muscat d'Alsace Les Éléments nace de la convicción de que el Muscat puede ser mucho más que un vino aromático: puede ser una expresión cristalina de paisaje. En el histórico Domaine Bott-Geyl, situado en Beblenheim, la familia Bott cultiva viñedos desde finales del siglo XVIII. Sin embargo, fue Jean-Christophe Bott quien transformó profundamente el rumbo de la bodega al convertir todos los viñedos a agricultura biodinámica a principios de los años 2000. En una región donde la humedad complica el cultivo, muchos consideraron aquella decisión demasiado arriesgada. Bott, sin embargo, estaba convencido de que solo trabajando en armonía con la naturaleza se podría revelar el carácter auténtico de sus suelos.
La cuvée Les Éléments refleja precisamente esa filosofía: un vino que conecta tierra, clima y variedad. Procede de diferentes parcelas dentro de la AOC Alsace, donde los suelos combinan margas, calizas y areniscas que aportan tensión y finura mineral. El clima semi-continental de Alsacia, protegido por los Vosgos, permite maduraciones largas y aromáticamente intensas sin perder frescura.
El vino se elabora principalmente con Muscat Ottonel y Muscat Blanc à Petits Grains, dos variedades que aquí se buscan en su expresión más pura. La intención de Bott siempre ha sido clara: capturar la sensación de comer una uva fresca directamente del viñedo.
Elaboración
Para elaborar Bott-Geyl Muscat d'Alsace Les Éléments, la vendimia se realiza manualmente, con una selección precisa de los racimos en el viñedo. Tras la cosecha, las uvas se prensan suavemente para preservar al máximo la delicadeza aromática del Muscat.
La fermentación se lleva a cabo con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable, un entorno neutro que permite conservar la nitidez varietal. Posteriormente, el vino permanece varios meses sobre sus lías finas, aportando una textura ligeramente más envolvente sin perder tensión.
No hay uso de madera ni intervenciones innecesarias. El objetivo es mantener la pureza aromática y la frescura natural del vino. El embotellado se realiza relativamente temprano para conservar toda su energía.
Sabor
En nariz, Bott-Geyl Muscat d'Alsace Les Éléments se abre con una fragancia luminosa y precisa. Aparecen flores blancas, flor de saúco y madreselva, acompañadas por un estallido cítrico de limón fresco y piel de lima. Inmediatamente surge el sello del Muscat d'Alsace: la sensación de uva fresca recién cortada, crujiente y jugosa.
Con algo de aire aparecen matices de manzana verde, un delicado toque de melocotón blanco y un leve susurro herbal que recuerda a hojas de vid y hierbas frescas.
En boca el vino entra directo, vivo y eléctrico. La acidez marca el ritmo desde el primer instante, aportando tensión y gran capacidad refrescante. Las notas cítricas dominan el ataque mientras el carácter floral envuelve el paladar con elegancia.
El final es seco, limpio y persistente, con ecos de cítricos, flores blancas y una sutil salinidad mineral que invita inmediatamente a otro sorbo. Un vino blanco de Alsacia vibrante, puro y extraordinariamente expresivo.
Bott-Geyl Riesling Les Éléments
Domaine Bott-Geyl es una de esas bodegas históricas de Alsacia donde la tradición no se conserva por simple inercia, sino por convicción profunda. La familia Bott cultiva viñas desde finales del siglo XVIII, pero fue Jean‑Christophe Bott quien dio el paso decisivo que definiría el estilo moderno de la casa. A finales de los años noventa convirtió progresivamente todos los viñedos al cultivo ecológico y más tarde a la viticultura biodinámica, una decisión que en su momento parecía arriesgada en la región. Su filosofía era clara: devolver vida a los suelos para que el vino expresara con precisión el paisaje.
Bott-Geyl Riesling Les Éléments nace precisamente de esa idea. Esta cuvée reúne diferentes parcelas situadas alrededor de pueblos históricos como Riquewihr, Zellenberg y Ribeauvillé. Las viñas, con edades aproximadas entre 15 y 40 años, crecen sobre un mosaico de suelos calcáreos, margosos y arenosos. Este tipo de terroir aporta al vino una marcada mineralidad y una tensión muy característica de los grandes Riesling de Alsacia. El clima continental de la región, protegido por la cordillera de los Vosgos, permite maduraciones lentas y secas, ideales para conservar la acidez natural de la variedad mientras desarrolla aromas precisos y elegantes.
Elaboración
La vendimia de Bott-Geyl Riesling Les Éléments se realiza manualmente para preservar la integridad de los racimos y permitir una selección rigurosa directamente en el viñedo. Las uvas llegan enteras a la bodega y se prensan suavemente para obtener un mosto limpio y delicado.
La fermentación se lleva a cabo con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable, donde la temperatura se controla cuidadosamente para mantener la pureza aromática del Riesling. Después de la fermentación, el vino permanece varios meses sobre sus lías finas, ganando complejidad y una textura ligeramente más amplia sin perder frescura ni precisión. Finalmente, Bott-Geyl Riesling Les Éléments se embotella con mínima intervención para preservar la expresión más auténtica del terroir.
Sabor
En nariz Bott-Geyl Riesling Les Éléments se muestra vibrante y cristalino. Aparecen primero aromas de limón recién rallado, lima y pomelo, seguidos por notas de manzana verde y pera crujiente. Con algo de aire surgen matices más delicados de flores blancas y melocotón blanco.
En boca el vino entra con energía y precisión. La acidez, viva y refrescante, recorre el paladar con una sensación tensa y lineal. La fruta cítrica se mezcla con notas de fruta de hueso y una marcada sensación de vino mineral, evocando piedra húmeda y caliza.
El final es largo, limpio y ligeramente salino, dejando una sensación fresca y elegante. Un Riesling elegante, preciso y muy gastronómico que refleja con claridad el carácter del terroir alsaciano.
Bott-Geyl Riesling Schlossberg Grand Cru
Desde 1795, la familia Bott cultiva viñedos en Alsacia, pero fue Jean-Christophe Bott quien decidió dar un paso decisivo hacia la expresión más pura del terroir. Con la conversión a la biodinámica a principios de los 2000, su visión se volvió aún más radical: dejar que la tierra hablara sin filtros. En la escarpada ladera del Grand Cru Schlossberg, cerca de Kientzheim, el Riesling encuentra uno de sus hogares más nobles.
Bott-Geyl Riesling Schlossberg Grand Cru nace sobre suelos de arenas graníticas descompuestas, con pendientes pronunciadas y una exposición solar privilegiada que define este histórico Grand Cru de Alsacia. Aquí la vid lucha, profundiza y se equilibra, produciendo racimos pequeños y concentrados. Este vino blanco de Alsacia surge de esa tensión entre sol y roca, entre madurez y frescura, buscando siempre precisión antes que exuberancia. La filosofía biodinámica refuerza la identidad del viñedo, potenciando la autenticidad del terroir granítico.
Elaboración
La vendimia es manual, con selección rigurosa en viña para garantizar la máxima calidad. Las uvas entran enteras en prensa para una extracción delicada. La fermentación se desarrolla lentamente en depósitos de acero inoxidable, preservando la pureza aromática característica del Bott-Geyl Riesling Schlossberg Grand Cru. Sin intervenciones innecesarias, las levaduras trabajan de forma natural.
Posteriormente, el vino permanece varios meses sobre sus lías finas, afinando textura y complejidad sin perder su filo mineral. No hay artificios ni maquillajes aromáticos; el objetivo es preservar la identidad del Schlossberg en su forma más cristalina. El embotellado se realiza tras una crianza paciente que respeta el ritmo del vino y garantiza su potencial de guarda.
Sabor
En copa, el Bott-Geyl Riesling Schlossberg Grand Cru se muestra preciso y luminoso. La nariz arranca contenida, casi severa, con notas de lima fresca, ralladura de limón y pomelo blanco. Poco a poco emergen matices de flor blanca, hierbas finas y una marcada impronta de piedra triturada y granito húmedo. Nada exuberante, todo medido.
En boca es rectilíneo y vibrante. La acidez, afilada pero perfectamente integrada, atraviesa el paladar como un trazo limpio, aportando energía y profundidad. La mineralidad salina domina el centro de boca, mientras la fruta cítrica sostiene la estructura con pureza impecable. El final es largo, seco y ligeramente especiado, con un eco de piel de limón y una sensación pedregosa persistente. Un Riesling biodinámico de Alsacia serio, elegante y profundamente territorial.
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Comprar Vino de Domaine Bott Geyl
Bott-Geyl Alsace Métiss
En el corazón de Alsacia, protegido por los Vosgos y bañado por un clima seco y luminoso, Bott-Geyl ha construido una identidad basada en la pureza y el respeto absoluto por la tierra. Jean-Christophe Bott fue uno de los pioneros en apostar decididamente por la viticultura biodinámica en Alsacia, convencido de que solo así podía revelar la vibración mineral de sus suelos de granito y caliza. Esa determinación marcó el estilo de la casa: precisión, energía y autenticidad.
Bott-Geyl Alsace Métiss nace como un homenaje a la diversidad regional. Este vino blanco de Alsacia es un ensamblaje donde Riesling y Gewürztraminer dialogan con naturalidad, buscando equilibrio entre tensión y expresividad aromática. Las viñas, arraigadas en suelos pobres y pedregosos, ofrecen bajos rendimientos y una concentración elegante. Aquí no hay exuberancia fácil; hay carácter, definición y una clara impronta del terruño, lo que convierte a este vino alsaciano seco en una referencia de estilo contemporáneo.
Elaboración
En Bott-Geyl Alsace Métiss, la vendimia es manual, con estricta selección en viña. Las uvas se prensan suavemente y fermentan con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable y grandes fudres tradicionales. Esta combinación preserva la nitidez aromática y aporta profundidad sin marcar el vino con madera, respetando la identidad del vino biodinámico francés.
El vino permanece varios meses sobre sus lías finas, ganando textura y complejidad. No se buscan artificios: mínima intervención, filtrado ligero y embotellado respetuoso con el ritmo natural del vino. El resultado es un vino blanco seco y mineral, estructurado y vibrante, fiel reflejo del carácter de Bott-Geyl Alsace Métiss.
Sabor
En nariz Bott-Geyl Alsace Métiss se muestra expresivo pero afinado. Aparecen cítricos frescos —limón, pomelo— junto a manzana verde y pera crujiente. El Gewürztraminer aporta un matiz sutil de lichi y pétalos de rosa, siempre contenido. Todo envuelto en una clara sensación mineral, casi pedregosa, con un leve eco ahumado que define este vino blanco mineral de Alsacia.
En boca es seco y directo. La acidez, viva y precisa, tensa el conjunto y le da un perfil afilado. La textura, ligeramente envolvente por el trabajo sobre lías, equilibra esa energía lineal que recorre el paladar. Notas de lima, mandarina amarga y un delicado toque especiado desembocan en un final salino y persistente. Un vino blanco elegante y fresco, con nervio, identidad y una frescura que invita siempre a otro sorbo.
Bott-Geyl Crémant d'Alsace Extra Brut Paul-Edouard
Bott-Geyl nace de una profunda convicción familiar en el corazón de Alsacia, donde la tradición vitícola se entrelaza con una visión moderna y biodinámica. Jean-Christophe Bott quiso rendir homenaje a su bisabuelo Paul-Edouard elaborando un espumoso que capturara la esencia calcárea y luminosa de sus parcelas. La decisión fue valiente: apostar por un perfil Extra Brut en una región donde muchos buscan estilos más complacientes. Aquí no hay concesiones.
En Bott-Geyl Crémant d'Alsace Extra Brut Paul-Edouard, el ensamblaje de Pinot Blanc, Pinot Noir y Chardonnay, cultivados bajo estrictos principios de viticultura biodinámica, refleja suelos calcáreos y margosos que, bajo el clima continental alsaciano, conservan frescura y tensión natural. La denominación Crémant d’Alsace aporta tradición y rigor, pero Bott-Geyl imprime carácter propio: precisión, pureza y marcada mineralidad.
Elaboración
La vendimia manual garantiza racimos enteros y perfectamente equilibrados para la elaboración del Bott-Geyl Crémant d'Alsace Extra Brut Paul-Edouard. Tras un prensado suave, el mosto fermenta en depósitos de acero inoxidable para preservar la expresión nítida de la fruta. La segunda fermentación se realiza en botella siguiendo el método tradicional, con una crianza sobre lías de al menos 36 meses. Este prolongado reposo afina la burbuja, aporta textura cremosa y complejidad sin restar nervio.
El dosaje mínimo define su carácter Extra Brut, destacando su perfil seco, recto y vibrante. Cada degüelle se ejecuta con precisión para mantener intacta la energía natural del vino y su identidad como espumoso francés de alta gama.
Sabor
En copa, el Bott-Geyl Crémant d'Alsace Extra Brut Paul-Edouard muestra un amarillo pajizo brillante atravesado por un perlage finísimo y persistente. La nariz es pura y precisa: lima fresca, piel de limón, manzana verde crujiente y pera blanca, acompañadas por un delicado recuerdo de brioche y almendra tostada. En boca, entra con tensión y verticalidad, marcada por una acidez firme que define su estilo seco y mineral. La burbuja es cremosa pero vibrante, sosteniendo una fruta limpia y una impronta calcárea muy presente. El final es largo, salino y elegante, con ecos cítricos y un sutil matiz de pan recién horneado.
Un Crémant d’Alsace de perfil atlético y refinado, ideal como aperitivo gastronómico o para acompañar ostras, mariscos y cocina mediterránea contemporánea.
Bott-Geyl Muscat d'Alsace Les Éléments
Bott-Geyl Muscat d'Alsace Les Éléments nace de la convicción de que el Muscat puede ser mucho más que un vino aromático: puede ser una expresión cristalina de paisaje. En el histórico Domaine Bott-Geyl, situado en Beblenheim, la familia Bott cultiva viñedos desde finales del siglo XVIII. Sin embargo, fue Jean-Christophe Bott quien transformó profundamente el rumbo de la bodega al convertir todos los viñedos a agricultura biodinámica a principios de los años 2000. En una región donde la humedad complica el cultivo, muchos consideraron aquella decisión demasiado arriesgada. Bott, sin embargo, estaba convencido de que solo trabajando en armonía con la naturaleza se podría revelar el carácter auténtico de sus suelos.
La cuvée Les Éléments refleja precisamente esa filosofía: un vino que conecta tierra, clima y variedad. Procede de diferentes parcelas dentro de la AOC Alsace, donde los suelos combinan margas, calizas y areniscas que aportan tensión y finura mineral. El clima semi-continental de Alsacia, protegido por los Vosgos, permite maduraciones largas y aromáticamente intensas sin perder frescura.
El vino se elabora principalmente con Muscat Ottonel y Muscat Blanc à Petits Grains, dos variedades que aquí se buscan en su expresión más pura. La intención de Bott siempre ha sido clara: capturar la sensación de comer una uva fresca directamente del viñedo.
Elaboración
Para elaborar Bott-Geyl Muscat d'Alsace Les Éléments, la vendimia se realiza manualmente, con una selección precisa de los racimos en el viñedo. Tras la cosecha, las uvas se prensan suavemente para preservar al máximo la delicadeza aromática del Muscat.
La fermentación se lleva a cabo con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable, un entorno neutro que permite conservar la nitidez varietal. Posteriormente, el vino permanece varios meses sobre sus lías finas, aportando una textura ligeramente más envolvente sin perder tensión.
No hay uso de madera ni intervenciones innecesarias. El objetivo es mantener la pureza aromática y la frescura natural del vino. El embotellado se realiza relativamente temprano para conservar toda su energía.
Sabor
En nariz, Bott-Geyl Muscat d'Alsace Les Éléments se abre con una fragancia luminosa y precisa. Aparecen flores blancas, flor de saúco y madreselva, acompañadas por un estallido cítrico de limón fresco y piel de lima. Inmediatamente surge el sello del Muscat d'Alsace: la sensación de uva fresca recién cortada, crujiente y jugosa.
Con algo de aire aparecen matices de manzana verde, un delicado toque de melocotón blanco y un leve susurro herbal que recuerda a hojas de vid y hierbas frescas.
En boca el vino entra directo, vivo y eléctrico. La acidez marca el ritmo desde el primer instante, aportando tensión y gran capacidad refrescante. Las notas cítricas dominan el ataque mientras el carácter floral envuelve el paladar con elegancia.
El final es seco, limpio y persistente, con ecos de cítricos, flores blancas y una sutil salinidad mineral que invita inmediatamente a otro sorbo. Un vino blanco de Alsacia vibrante, puro y extraordinariamente expresivo.
Bott-Geyl Riesling Les Éléments
Domaine Bott-Geyl es una de esas bodegas históricas de Alsacia donde la tradición no se conserva por simple inercia, sino por convicción profunda. La familia Bott cultiva viñas desde finales del siglo XVIII, pero fue Jean‑Christophe Bott quien dio el paso decisivo que definiría el estilo moderno de la casa. A finales de los años noventa convirtió progresivamente todos los viñedos al cultivo ecológico y más tarde a la viticultura biodinámica, una decisión que en su momento parecía arriesgada en la región. Su filosofía era clara: devolver vida a los suelos para que el vino expresara con precisión el paisaje.
Bott-Geyl Riesling Les Éléments nace precisamente de esa idea. Esta cuvée reúne diferentes parcelas situadas alrededor de pueblos históricos como Riquewihr, Zellenberg y Ribeauvillé. Las viñas, con edades aproximadas entre 15 y 40 años, crecen sobre un mosaico de suelos calcáreos, margosos y arenosos. Este tipo de terroir aporta al vino una marcada mineralidad y una tensión muy característica de los grandes Riesling de Alsacia. El clima continental de la región, protegido por la cordillera de los Vosgos, permite maduraciones lentas y secas, ideales para conservar la acidez natural de la variedad mientras desarrolla aromas precisos y elegantes.
Elaboración
La vendimia de Bott-Geyl Riesling Les Éléments se realiza manualmente para preservar la integridad de los racimos y permitir una selección rigurosa directamente en el viñedo. Las uvas llegan enteras a la bodega y se prensan suavemente para obtener un mosto limpio y delicado.
La fermentación se lleva a cabo con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable, donde la temperatura se controla cuidadosamente para mantener la pureza aromática del Riesling. Después de la fermentación, el vino permanece varios meses sobre sus lías finas, ganando complejidad y una textura ligeramente más amplia sin perder frescura ni precisión. Finalmente, Bott-Geyl Riesling Les Éléments se embotella con mínima intervención para preservar la expresión más auténtica del terroir.
Sabor
En nariz Bott-Geyl Riesling Les Éléments se muestra vibrante y cristalino. Aparecen primero aromas de limón recién rallado, lima y pomelo, seguidos por notas de manzana verde y pera crujiente. Con algo de aire surgen matices más delicados de flores blancas y melocotón blanco.
En boca el vino entra con energía y precisión. La acidez, viva y refrescante, recorre el paladar con una sensación tensa y lineal. La fruta cítrica se mezcla con notas de fruta de hueso y una marcada sensación de vino mineral, evocando piedra húmeda y caliza.
El final es largo, limpio y ligeramente salino, dejando una sensación fresca y elegante. Un Riesling elegante, preciso y muy gastronómico que refleja con claridad el carácter del terroir alsaciano.
Bott-Geyl Riesling Schlossberg Grand Cru
Desde 1795, la familia Bott cultiva viñedos en Alsacia, pero fue Jean-Christophe Bott quien decidió dar un paso decisivo hacia la expresión más pura del terroir. Con la conversión a la biodinámica a principios de los 2000, su visión se volvió aún más radical: dejar que la tierra hablara sin filtros. En la escarpada ladera del Grand Cru Schlossberg, cerca de Kientzheim, el Riesling encuentra uno de sus hogares más nobles.
Bott-Geyl Riesling Schlossberg Grand Cru nace sobre suelos de arenas graníticas descompuestas, con pendientes pronunciadas y una exposición solar privilegiada que define este histórico Grand Cru de Alsacia. Aquí la vid lucha, profundiza y se equilibra, produciendo racimos pequeños y concentrados. Este vino blanco de Alsacia surge de esa tensión entre sol y roca, entre madurez y frescura, buscando siempre precisión antes que exuberancia. La filosofía biodinámica refuerza la identidad del viñedo, potenciando la autenticidad del terroir granítico.
Elaboración
La vendimia es manual, con selección rigurosa en viña para garantizar la máxima calidad. Las uvas entran enteras en prensa para una extracción delicada. La fermentación se desarrolla lentamente en depósitos de acero inoxidable, preservando la pureza aromática característica del Bott-Geyl Riesling Schlossberg Grand Cru. Sin intervenciones innecesarias, las levaduras trabajan de forma natural.
Posteriormente, el vino permanece varios meses sobre sus lías finas, afinando textura y complejidad sin perder su filo mineral. No hay artificios ni maquillajes aromáticos; el objetivo es preservar la identidad del Schlossberg en su forma más cristalina. El embotellado se realiza tras una crianza paciente que respeta el ritmo del vino y garantiza su potencial de guarda.
Sabor
En copa, el Bott-Geyl Riesling Schlossberg Grand Cru se muestra preciso y luminoso. La nariz arranca contenida, casi severa, con notas de lima fresca, ralladura de limón y pomelo blanco. Poco a poco emergen matices de flor blanca, hierbas finas y una marcada impronta de piedra triturada y granito húmedo. Nada exuberante, todo medido.
En boca es rectilíneo y vibrante. La acidez, afilada pero perfectamente integrada, atraviesa el paladar como un trazo limpio, aportando energía y profundidad. La mineralidad salina domina el centro de boca, mientras la fruta cítrica sostiene la estructura con pureza impecable. El final es largo, seco y ligeramente especiado, con un eco de piel de limón y una sensación pedregosa persistente. Un Riesling biodinámico de Alsacia serio, elegante y profundamente territorial.
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